La sociedad en contra del sexo

FUNDAMENTOS PARA UNA NUEVA HUMANIDAD – OSHO

 

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!Mira a tu alrededor!

!El mundo entero vibra con la energía sexual! !Es la única energía que existe!

El niño nace por mediación del sexo. La flor se abre debido a la energía sexual. El sexo es la materia de la que está hecho el universo, de modo que no lo condenes.

Durante 2000 años de cristianismo represivo nos dijeron que Dios condenaba el sexo. Que el sexo era pecado.

Pero ¿como podría Dios condenar la fuente de la vida? Sería una incongruencia demasiado grande. La religión debería significar superación, no oposición.

“Jesucristo decía que Dios es amor, yo digo que el amor es Dios.”

La sociedad está en contra del sexo. ¿Por qué? Porque si se permite que las personas disfruten del placer sexual, no se les puede convertir en esclavos. 

Es imposible. Una persona que disfruta no puede ser esclava. En eso consiste todo: solo las personas tristes pueden ser esclavos. La persona alegre es libre; tiene independencia.

No se puede reclutar para la guerra a la gente que disfruta, pero si una persona ha reprimido su sexualidad, estará dispuesta y deseosa de luchar. 

Ya no es capaz de disfrutar, y por consiguiente, también es incapaz de crear. Solamente puede hacer una cosa: destruir.

Esta sociedad nuestra depende de una sola cosa: la represión sexual. En otro caso, la economía se destruiría.

Desaparecerían las guerras y con ella toda la maquinaria bélica; la política no tendría sentido y los políticos perderían su importancia.

El dinero no tendría ningún valor si se permitiera que las personas amaran.

Como no se les permite que amen, el sustituto es el dinero, el dinero se convierte en amor.

Una estrategia muy sutil: hay que reprimir el sexo, porque si no, la estructura de la sociedad se desmoronará inmediatamente.

Únicamente la liberación de amor en el mundo nos traerá la revolución.

En este sentido, no existen diferencias entre Washington y Moscú, entre Delhi y Pekín, ninguna diferencia. Todos están de acuerdo en una cosa: que hay que controlar el sexo, que no se debe permitir el inocente goce del sexo.

Para restablecer el equilibrio aparece el tantra: el tantrismo es un remedio, una medicina, y por eso hace tanto hincapié en el sexo. Las religiones dicen que el sexo es pecado, y el tantrismo dice que el sexo es el único fenómeno sagrado.

La sociedad común y corriente está en contra del sexo y el tantra ayuda a la humanidad, contribuye a devolver el sexo a la humanidad.

El ser humano sufre, no está sano porque la sociedad lo ha lisiado en muchos sentidos. No se permite amar completamente, enfadarnos, ser nosotros mismos. Se nos imponen mil y una limitaciones.

Si quieres estar realmente sano, tienes que desinhibirte. Tienes que deshacer todo lo que te ha hecho la sociedad.

Cada cual debe encontrar su camino.

Si vas a nadar, hazlo con todo tu ser. Si corres, sé el correr, no el corredor. El corredor está lleno de egos, ambiciones, competiciones. Si puedes correr sin que esté presente el corredor, correr se transforma en meditación. Baila, pero no seas el bailarín. Simplemente baila y deja que el baile te lleve a donde quiera.

Acepta la vida, confía, y poco a poco la vida destruirá todas tus inhibiciones y la energía empezará a entrar a raudales en todas las partes en las que no se le había permitido la entrada.

Hagas lo que hagas, hazlo con esta idea de que tienes que fluir más. No seas el río. Se el fluir del río.

Si coges a alguien de la mano, sujétala de verdad. La tienes entre las tuyas de todos modos, así que ¿por qué desperdiciar el momento? ¡Sujétala de verdad! No te limites a ser dos manos muertas sujetando otras dos manos, mientras cada uno de vosotros se pregunta cuándo se marchará el otro.

Si hablas, habla apasionadamente.

La vida debería ser una pasión, una pasión vibrante, palpitante, una tremenda energía. Hagas lo que hagas, no debe ser gris; en otro caso, no lo hagas.. No hay obligación de hacer nada, pero lo que te apetezca hacer, hazlo de verdad.

Todas las inhibiciones desaparecerán poco a poco, y recuperarás tu vida entera. Recuperarás tu cuerpo y tu mente.

Llevo un tiempo leyendo a OSHO y la verdad es que este hombre me parece un genio. Todo lo que he escrito hoy viene de sus libros. Algunas cosas son sus palabras y otras simplemente su filosofía pero si te ha gustado, te invito a que descubras alguno de sus libros y empieces a disfrutar.

Crisis de los 30

Bye Bye veintitantos

Y de repente un día te levantas… y tienes 29 años.

No sabes ni cómo has llegado tan lejos y viva.

Has pasado por todas esas fases por las que tenías ganas de pasar… y aunque eres consciente de que te quedan muchas cosas por vivir y conservas la ilusión por cumplir nuevos retos, de repente, sientes que necesitas parar el tiempo.

Una pequeña parte de ti no quiere seguir avanzando. Te das cuenta de que no vas a tener tiempo suficiente de cumplir todos tus propósitos. Básicamente porque la mayoría de sueños que tenías cuando eras niño siguen pendientes. Y es que, ¡Que caprichosa es la vida! Tantos sueños por cumplir… y a la vez tantas cosas maravillosas vividas que no esperabas que te ocurrieran.

Siento, a veces, como si dedicar tiempo a soñar fuera inútil. Aún no he realizado la mayoría de cosas que esperaba de mi misma y sin embargo… ¡He recorrido tanto!

Cuando era niña y me imaginaba a mi misma alcanzando los 30, me veía con las típicas cosas que se esperan de ti en la treintena como estar casada, con una hipoteca, tener un trabajo estable, un par de críos… Nunca llegué a plantearme si era eso lo que yo quería de verdad, simplemente, era lo que yo creía oportuno en esa edad. Es como si en cada etapa de tu vida te tocara vivir ciertas situaciones estereotipadas para poder sentirte ¨normal¨.

Siendo sincera… nunca me he sentido ¨normal¨, pero cada vez soy más consciente de que mientras sigo esas directrices pautadas por la sociedad me siento menos feliz. Y a decir verdad, tampoco me siento más integrada en el colectivo de lo ¨normal¨.

Bufff… NORMAL… ¡QUE ASCO DE PALABRA!

Además, cuanto más sigo al dictamen de mi corazón, ese susurro interior que nunca calla, más especial me siento y cada vez que hago algo que se sale de la pauta, me siento un poco más completa.

Es cierto que no tengo pareja, hijos, una hipoteca… ¡ni si quiera tengo coche ya! pero… Tengo un saco de experiencias tan grande a mis espaldas que ni siquiera tendría espacio suficiente en un libro. Necesitaría una serie de televisión de 7 temporadas a 28 capítulos cada una para poder contar solo los acontecimientos importantes.

No se lo que me deparará el futuro, y de hecho, ya no quiero volver a pensar en él. Toda una vida esperando cumplir aquellos objetivos que creía que me harían feliz, aquellas metas para que mi vida llegue a un punto llamado fin… ¡En el que todo empieza a ser perfecto!

Que daño hizo Disney en mí. Esas películas llenas de obstáculos en las que al final llega el: ¡Y vivieron felices y comieron perdices! Me hicieron pensar que el final es la mejor parte… y ahora me doy cuenta de que no existe final para uno mismo, pues se llama muerte y no seré ni consciente el día en que ocurra. A nadie le gusta pensar en eso. Supongo que por eso preferimos el de Disney.

Entonces llega un día en el que te das cuenta. A mí me llegó a los veintitantos. Supongo que varía mucho en función de la persona, pero llega, y tomas consciencia de que no existe ese final feliz que esperabas. No es un final feliz. Lo bueno de la vida está pasando aquí y ahora. Hoy es lo único que tienes y lo has de aprovechar. Después de una, dos, tres décadas de disfrutar de la alegría de vivir… Te das cuenta de que el final no lleva a nada mejor que lo que tienes ahora.

Y ya lo sé…  no quieres que llegue nunca, pero llegará. Nunca antes has sido tan consciente de lo que significa y conlleva la vida. Un mundo de nuevas experiencias, buenas y malas, que un día se acabará. Y este fin no es comer perdices sino dejar de disfrutar de las maravillas del vivir.

Porque…¡Que bella es la vida! Y que poco entendemos esto cuando somos jóvenes. Como adoramos recrearnos en lo negativo… y como damos por supuesto que las cosas buenas pasan porque son lo que merecemos. Creemos que la vida solo debería darnos felicidad y cuando no sentimos esa dicha…. Culpamos al universo, al destino, a Dios o a lo que sea en que creemos que tiene el poder sobre nosotros. Le culpamos de todas esas desmerecidas injusticias, sin darnos cuenta de que somos nosotros, y solo nosotros, los que tenemos el poder de cambiar lo que sentimos.

Somos dueños de nuestro propio destino y aun así, retozamos en el sentimiento negativo a la espera de que la propia vida nos devuelva algo estupendo, por el simple hecho de que nos lo merecemos, sin darnos cuenta de que la vida en si es el gran premio y que mientras nos empapamos con esas penas…. Pasamos por alto algo magnífico y formidable.

La vida pasa ante nuestros ojos y no la sabemos apreciar.

La victoria no es un objetivo sino un sentimiento.

La felicidad, la belleza del momento vivido aparece cuando elegimos el prisma correcto desde el que mirar. Ver el mundo como es, aceptarlo y disfrutarlo es una verdad en si misma. Una elección que tomamos cada día.

No depende de lo que la vida nos ofrezca sino de cómo queremos vivirla.

Llegas a los 29 y te das cuenta de que cada vez vives más el momento. Hoy comprendes mejor el Carpe Diem aunque te hayan hablado de él desde pequeño.

Lo entiendes mejor porque cargas tanto equipaje a tus espaldas, es una mochila tan pesada ,hay tanta arena en tu zapato impidiéndote caminar… Que ya no te preocupas por el que vendrá, porque sabes que no tienes ninguna posibilidad de predecirlo… y muchas veces, tampoco de cambiarlo.

Solo me arrepiento de no haber entendido esta verdad mucho antes para poder vivir los buenos momentos que he tenido con la intensidad que los vivo ahora pero… agradezco haberlo comprendido, pues supongo que habrá gente que no llegue a esta conclusión nunca.

Más vale tarde que nunca…

Así que, feliz cumpleaños Sonia, pero no disfrutes sólo de este día, disfruta de la vida CADA día.

crisis de los 30

El Camino del Éxito

Hoy vamos a hablar sobre el éxito.

Cuando llegué a Inglaterra todo mi mundo cambió.

Antes de eso… Yo era una chica feliz. A pesar de que tenía problemas, como todos, yo era feliz.

La crisis ecónomica no me daba tregua en lo laboral y una relación sentimental destructiva me tenía atrapada con una pareja que no me completaba. Y con todo eso, seguía siendo feliz.

Surfeaba a menudo en verano. Surfeaba las montañas en invierno y el resto de momentos patinaba. Tenía suficientes vías de escape como para poder disfrutar de la vida.

Aun así, no era consciente de esa felicidad. No me sentía completa. Sentía que podía estar viviendo algo mucho mejor. Algo que estaba dejando escapar…

Es curioso como siempre que miras al pasado, sientes que todo era mejor de lo que creías en ese momento concreto!

Entonces tomé la gran decisión! Siempre quise vivir en el extranjero y estaba convencida de que sería la mejor experiencia de mi vida.

No fue así. Pasé los peores momentos. Los más duros, fríos y solitarios. Cada día superaba obstáculos y a pesar de que no era ni agradable ni divertido… Hoy me doy cuenta del gran paso y beneficio que supuso para mi.

De nuevo miro al pasado y recuerdo una época más feliz de la que yo era consciente en ese momento. Superarte a ti mismo cada dia te hace crecer a pasos de gigante. Ahora entiendo el dicho: de todo lo malo se aprende!

Se aprende… Y mucho!

Al poco de llegar a Inglaterra un buen amigo me mostró un video. Marcó mi existencia. Lo veía cada día varias veces. A veces lloraba. Otras sonreía.

Siempre supe que me cambiaría la vida. Así fue y hoy quiero compartirlo con vosotros. Aquí os dejo la transcripción y al final del post el enlace. Es del blog de luzuvlogs. Espero que os guste.

Un camino a seguir para llegar a lograr el éxito que tanto anhelas.

“Es posible que lleves tiempo pensando que no sabes qué hacer con tu vida, que no sabes hacia dónde quieres ir, pero que pase lo que pase quieres tener éxito.

Vamos a hablar sobre el éxito.

Prácticamente todos los días me llegan mensajes de gente que dice: “tengo que elegir carrera y no sé qué hacer. Quiero tener un trabajo de éxito y que me dé dinero, pero no sé qué es lo que tiene más salidas…”.

Este es el comienzo del camino hacia el fracaso. ¿Qué es lo que quieres hacer? ¿Qué es lo que te apasiona?

Ves gente con trajes y dinero, y con trabajos estresantes y crees que eso es éxito. Eso no es éxito.

Lo único que quieres entonces es dinero, y nadie va a poder ayudarte con eso porque, permíteme que te lo diga, todo el mundo quiere dinero, eso no te hace especial.

A pesar de todo eso hay gente que tiene objetivos, tiene metas, sueña con cosas… Pero no paran de ponerse excusas. “No sé lo suficiente… Hay mucha crisis… No tengo dinero para arrancar este proyecto… No tengo recursos…”.

Esto es todo mentira. El recurso más importante para hacer cualquier proyecto está en tu cabeza.
¿Sabes por qué se paga tanto por la gente con ideas? Porque no se pueden producir en masa. No importa cuánto dinero tenga una persona, ese dinero jamás será capaz de producir las ideas geniales que tu mente puede crear en una habitación que está vacía.

Y si lo intentas, y tienes una idea, y sueñas con ella, te van a decir que es imposible. Que seas realista. Incluso igual tú mismo te llegas a decir que seas realista, que no se puede hacer.

¿Cuánta gente que ha tenido éxito en su vida ha sido realista?

La persona que decidió que iba a poner un barco de metal gigante en el agua y que iba a transportar a gente, no estaba siendo realista.

La persona que inventó internet, un medio de comunicación que conecta de forma invisible a todas las personas del mundo, no estaba siendo realista.

¿Por qué querría alguien ser realista? Si en el momento en que desechas tu idea y abres la puerta a ese “ser realista” estás aceptando y haciendo posible que esa idea de imposibilidad se cumpla.

Pero bueno, tampoco te engañes pensando que el éxito es tan solo una idea, solo un sueño.

Alguien muy sabio dijo una vez que el éxito es un 1% de inspiración y un 99% de transpiración, es decir, de esfuerzo. Esto quiere decir con otras palabras que el trabajo duro vence al talento cuando el talento no se está esforzando.

Existe un defecto generalizado que consiste en no saber diferenciar entre talento y habilidad. El talento es algo con lo que nacemos, la habilidad es algo que se crea con determinación y con horas y horas de dedicación a lo mismo.

Y no importa cuánto talento tengas, tu talento te va a fallar como no pongas en práctica tus habilidades. Hay muchísima gente genial que se acomoda en ese talento y no tiene talento en un campo, porque eso no es suficiente.

Tienes que pararte y pensar: “¿cuánto deseo esto? ¿Cuánto quiero llegar a esta meta y cuánto estoy dispuesto a dar para cumplir este objetivo?” Porque esto es lo que te vas a tener que recordar constantemente para cumplir este objetivo.
Piensa que en el camino la competencia va a ser brutal. Mientras estés durmiendo va a haber alguien que esté trabajando para ser el mejor en lo mismo en lo que tú quieres tener éxito. Mientras estés descansando o aireándote va a haber alguien que va a seguir trabajando en lo mismo en lo que tú quieres tener éxito.

Y si no estás dispuesto a poner todo ese esfuerzo, quizá simplemente no hayas sido sincero y esa no es la meta a la que quieres llegar, quizá no es el objetivo al que querías llegar, porque si lo es te aseguro que te vas a esforzar, vas a trabajar todos los días como si fuese el último día en el que puedes trabajar en eso. Como si no tienes más tiempo y está toda la gente en tu nuca gritándote que es lo que tienes que hacer.

Así que deja de culpar a toda la gente que tengas a tu alrededor de tu falta de éxito, deja de pensar que tienes mala suerte, deja de creer que el universo está en contra de que tú consigas algo o de que hay alguien que está dispuesto a hacer lo que sea para que no llegues a conseguirlo, porque sinceramente todas son mentira, y todas son verdad en la medida en que nosotros permitamos que lo sean.

Si quieres algo, hazlo.

Haz todo lo que esté en tu mano, cada hora, cada día, cada semana para conseguirlo.

Dicen que el precio del éxito es altísimo, pero es que la recompensa también.

Que si te arriesgas lo puedes perder absolutamente todo, pero también vas a ganar un montón de cosas mucho más importantes que las que vas a perder.

Deja de lado la negatividad y deja de ponerte excusas para no salir de tu zona de confort. Deja de decirte que ya lo harás, ayer era tarde. Ya tendrás tiempo después de volver, cuando lo hayas conseguido, y decirles a todos los que te están diciendo que no es posible que ya lo has hecho.

Si necesitas un consejo para saber qué es lo que puedes hacer, decídelo tú. Nadie mejor que tú puede decidir qué es lo que puedes hacer y qué es lo que vas a hacer. Y sobretodo ten un montón de paciencia, siempre ten paciencia hagas lo que hagas.

Las películas con sus pequeñas secuencias de 30 segundos en las que pasan meses y alguien consigue algo han hecho que tengamos la idea de que las cosas se consiguen en tres días, y que si en tres días no lo has conseguido, lo tienes que dejar porque va mal.

Las cosas requieren muchísimo tiempo y muchísimo esfuerzo. Y como no estés dispuesto a hacerlo, no lo vas a conseguir, te vas a quedar en esa mediocridad de pensar que lo podrías haber hecho pero nunca llegaste.

Alguien a quien admiro mucho, en una entrevista, dijo que no intentes construir un muro. No te digas a ti mismo: “voy a construir el muro más increíble y más impresionante que se ha contruído jamás”. En vez de eso di: “voy a colocar este ladrillo de la forma más perfecta que se puede colocar un ladrillo”. Y haz eso todos los días. Así es como se contruye un muro.

Solo te hace falta un momento de locura y de decir “lo voy a hacer”, porque en el momento en que tú decidas que vas a hacer algo, es el momento en que lo vas a hacer realidad. ”

Transcendental

Haz de tu vida algo transcendental.

transcendental

Transcendental. Una palabra que se suele tachar de fea y cuyo significado: “Que es muy significativo y tiene consecuencias muy importantes, más de lo que cabría esperar”, nos da mucho que pensar si lo aplicamos a nuestra existencia. Eso es lo que hace el movimiento del Transcendentalismo.

El Transcendentalismo fue un movimiento filosófico, político y literario estadounidense que floreció entre 1836 y 1860. Procuraba extender la aplicación del pensamiento sobre el Dios interior y la significación del pensamiento intuitivo. Sostenía la unidad del mundo y de Diós. Para los trascendentalitas, el alma de cada individuo es idéntica al alma del mundo y contiene lo que el mundo contiene.

Ralph Waldo Emerson (1803-1882) fue líder de este movimiento a principios del siglo XIX. Sostenía la idea de que la verdadera independencia del individuo se consigue con la intuición y la observación directa de las leyes de la naturaleza. Para Emerson, el ser humano cuando se encuentra en contacto con la naturaleza, haciendo uso de la intuición y la observación, es capaz de entrar en contacto con la energía cósmica, la fuente creadora de la vida, identificada como Dios.

Los defensores de este movimiento urgían a que cada individuo buscara «una relación original con el universo».

Emerson fue un sabio que dejó una larga lista de publicaciones y reflexiones las cuales hoy, después de más de 100 años se sigue hablando y siguen dando que pensar a muchos.

Su manera de ver la vida fue algo revolucionario en su época, pero a día de hoy podría parecerse a muchas otras filosofías. Yo lo veo muy parecido al mundo de Karma, pues en definitiva Emerson creía que la vida te respondería en congruencia con la manera en que tu interaccionabas con ella, con el mundo y el universo.

Quiero hacer mención a 3 en concreto que me hicieron pensar mucho.

“Do not go where the path may lead; go instead where there is no path and leave a trail.”

No vayas donde el camino pueda llegar, en su lugar, ve donde no hay camino y deja rastro.

Esta es la primera reflexión que leí de Emerson. Nunca había oído hablar de él y la verdad que lo busqué varias veces en google antes de sentirme interesada. No es que sea un personaje que genere mucha curiosidad cuando lees sobre su vida, pero la naturaleza de sus palabras se encargó de eso.

Leyendo esta frase me imaginé a mí misma subiendo por las montañas. Andando con mi tabla de snowboard bajo el brazo, en busca de aquella bajada de nieve polvo sin pisar para dejar un rastro perfecto.

Pensé que alguien que motivaba al mundo a hacer cosas nuevas y desconocidas, merecía un voto de confianza, aunque su vida en Wikipedia no fuera muy entretenida, así que seguí buscando y encontré otra de sus reflexiones:

“Haz siempre lo que temas hacer.”

Las mejores cosas que he encontrado en mi vida siempre me han dado un miedo enorme. Ese miedo, es el que provoca que la mayor parte de sueños que tiene el hombre, en lugar de ser vividos, se queden solo en eso, sueños.

Pensé en esto durante horas y de repente todos esos miedos no desaparecieron (como nos gustaría a todos los que nos asusta seguir nuestros sueños) pero se transformaron en significado. Seguían siendo miedos, pero ya no me alentaban a dejarlo, sino a superarlos. A seguir.

Y entonces encontré la última de las reflexiones que quise mentar:

“Todo hombre es sincero a solas; en cuanto aparece una segunda persona empieza la hipocresía.”

Igual que cada persona del mundo ve los colores de una manera muy diferente a los demás. Cada uno de los que leamos esto lo entenderemos de una manera muy diferente, pero desde luego, a todos nos debería hacer reflexionar.

A mí me llevó al principio a lo mismo que a todos, supongo. Cuando estamos en contacto con los demás, fingimos. Por el motivo que sea. Para ser aceptados, para ser valorados, envidiados, comprendidos, admirados. Pero fingimos. Solo somos realmente nosotros, cuando estamos solos y decidimos por y para nosotros mismos.

En mi caso, después de más de 3 años soñando con dar la vuelta al mundo. Muerta de miedo y poniéndome excusas para ello. Con la incomprendida, pero asimilada certeza de que debía irme sola y la controvertida sensación de tener (y querer) hacer algo que en el fondo nos asusta más que cualquier otra cosa, encuentro a Emerson que me dice que vaya donde no he ido y deje un rastro. Que haga lo que me asusta hacer y que lo haga sola, pues es la manera de hacerlo de manera sincera conmigo y, quizás, con el universo.

En definitiva, un hombre que me hizo pensar durante horas, 132 años después de su muerte. Eso sí que es una buena manera de dejar tu rastro ¿verdad?

Alguien que una vez más nos dice: ve a donde tu corazón te lleve.

Haz algo transcendental.

Transcendentalismo

Gracias por leer, espero que lo hayas disfrutado tanto como yo lo disfruté escribiendo.

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Just Ride – Vivo para Surfear

Ride.

Una palabra que da sentido a mi vida.

Siempre me gustó porque alberga tanto significado… Es difícil de traducir al español por si sola, pero a ella le puedes añadir muchas otras palabras que darán sentido a un sinfín de posibilidades.

Ya sea montar en moto o bici, viajar en coche o helicóptero, pasear en elefante, camello o caballo, andar con una tabla de snowboard o surf bajo tus pies, vivir una experiencia…

El ride lo abarca todo.

 

Just Ride


Cuando llegué por primera vez a Inglaterra cambió toda mi vida. Pasé de las comodidades del hogar a estar sola en un mundo totalmente diferente. Todas las noches me preguntaba que estaba haciendo aquí. Había dejado una vida que me encantaba para, aparentemente, labrarme un futuro.

Cada noche, hasta que cambié aquella vida, me ponía este video para recordarme a mi misma quién era, de dónde venía y que es lo que quería. 

Por eso siempre estaré agradecida a Lana del Rey, porque con sus palabras me ayudó a no perderme en el gran desierto de la vida. Fue como una estrella en mitad del cielo oscuro que me indicó el camino para que no me olvidara y siguiera mi camino en la dirección correcta.


Live fast, die young, be wild and have fun! JUST RIDE


Una filosofía de vida. Una manera de vivir. Una pasión para entender la felicidad.

“Estaba en el invierno de mi vida, y los hombres que conocí en la carretera fueron mi único verano. Por la noche me quedaba dormida imaginándome a mí misma bailando, riendo y llorando con ellos. Tres años enteros viajando sin rumbo y el recuerdo de ellos era lo único que me mantenía a flote, mi único momento realmente feliz. 


Era una cantante, no muy famosa, que una vez soñó con ser poeta; pero una serie de catastróficas desdichas hizo añicos aquellos sueños y los dividió en millones de estrellas del cielo nocturno, brillantes y rotas, a las que pedía deseos sin parar. Pero lo cierto es que no me importaban, porque sabía que hace falta conseguir todo lo que quieres y después perderlo para saber lo que es la verdadera libertad.

Cuando la gente que conocía se enteró de lo que había estado haciendo y cómo había vivido, me preguntaron por qué. Pero no tiene sentido hablar con gente que pertenece a un sitio, porque no tienen ni idea de lo que es encontrar la seguridad en otras personas, y descubrir un hogar dondequiera que descanses tu cabeza.

Siempre fui una chica extraña, mi madre me decía que tenía alma de camaleón. Ningún tipo de moral ni personalidad establecida me señalaban el camino al norte. Solo una indecisión tan grande y  ondulante como el océano. Y si dijera que jamás planeé que fuera a terminar así estaría mintiendo, porque nací para ser la otra mujer. La que no pertenece a nadie, sino a todos, la que no tenía nada, la que lo quería todo y sentía pasión por cada experiencia y una obsesión por la libertad que me aterrorizó hasta el punto de no poder siquiera hablar de ello; y me empujó hacia un estado nómada de locura que me deslumbró y me abrumó.

Todas las noches solía rezar por encontrar a mi gente y finalmente, lo hice en la carretera abierta. No teníamos nada que perder, nada que ganar, ya nada deseábamos salvo convertir nuestras vidas en obras de arte.

Vive rápido. Muere joven. Sé salvaje. Y diviértete.

Creo en lo que antes era América. Creo en la persona en la que me quiero convertir, creo en la libertad de la carretera. Y mi lema es el mismo de siempre. Creo en la amabilidad de los extraños. Y cuando libro una batalla conmigo misma, conduzco. Simplemente conduzco.

¿Quién eres? ¿Conoces todas tus fantasías más oscuras?
¿Has creado una vida para ti mismo donde eres capaz de experimentarlas?
Yo sí.
Estoy jodidamente loca.

Pero soy libre.”

Just Ride - Vivo para Surfear

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La Aventura Vale la Pena

Adventure is Worthwhile

La aventura vale la pena. Pocas frases me han inspirado tanto como ésta.

Aun recuerdo la primera vez que leí está frase, sentada en mi maravilloso sofá de Newquay, en Cornwall. Estaba escrito en la cabecera de página de un diario que me regaló mi pequeña Irene.

Me sentí tan identificada con ella que tuve que informarme de inmediato. A partir de allí… encontré un mundo de liberación y autodesafío que, hoy por hoy, sigue dando sentido a mi existencia. Y es que sí, la aventura vale la pena!


Amelia Earhart (1897-1937), una muchacha guapísima que aparece por todo google con unas gafas de aviadora de los años 30 y mirada aventurera y soñadora.

 La aventura vale la pena

 

 

Amelia fue una aviadora estadounidense célebre por sus marcas de vuelo y por intentar el primer viaje aéreo alrededor del mundo sobre la linea ecuatorial.

Durante su infancia, Amelia dió muestras de su personalidad inquieta y audaz. Se involucraba en actividades atribuidas a los chicos: escalaba árboles, se deslizaba en trineo y disparaba ratas con un rifle. Dicen de ella que coleccionaba recortes de periódicos de mujeres que sobresalían en actividades tradicionalmente protagonizadas por hombres.

Durante la 1a Guerra Mundial se enroló como voluntaria en labores de enfermería en Canadá y se volvió a encontrar con su familia en California, dónde voló por primera vez.

Sus palabras sobre esta experiencia fueron: 

“Tan pronto como despegamos, sabía que tendría que volar de ahora en adelante”.

Lo mismo que sentí yo la primera vez que hice snowboard, surfing o que viajé sola. 

 Después de muchos viajes, de conseguir la fama y el respeto por ello y tras batir numerosos récords, Amelia desapareció en el océano Pacífico el 2 de Julio del 1937, cuando le quedaba poco para completar su travesía alrededor del mundo.


Hay muchas teorias en cuanto a su desaparición se refiere. Algunos hablan de conspiraciones, historias de espías, etc. Es un tema muy interesante, pero sin lugar a dudas, lo que para mí la hace ser tan especial son las ganas de vivir aventuras que tuvo y de romper con todo esquema.


Con ella, descubrí un mundo de aventura, coraje, pasión y significado. Tanto significó para mí su coraje, que he bautizado a mi blog con sus palabras y quería dedicarle mi primer artículo a ella. Espero que a vosotros también os sirva un poco, en lo que sea que consideréis vuestra aventura.

Y para terminar, aquí os dejo otra reflexión suya:

Las mujeres, como los hombres, deberían intentar hacer lo imposible. Y cuando fallan, su fracaso debería ser un reto para otros.

 

De aquí yo deduzco que entonces nunca hay fracaso =)

Gracias por leer, espero que lo hayas disfrutado tanto como yo lo disfruté escribiendo.

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